Cada febrero, su empleador consigna sus cesantías en el fondo que usted eligió (o que le asignaron por defecto). La mayoría de las personas ve ese monto, lo confirma, y no vuelve a pensar en él hasta el año siguiente. El problema es que ese dinero, mientras tanto, puede estar rindiendo menos de lo que podría.
¿Por qué las cesantías merecen la misma atención que cualquier inversión?
Las cesantías equivalen a un mes de salario por cada año trabajado, consignadas en un fondo que las administra e invierte. Como cualquier fondo de inversión, el rendimiento depende del perfil del portafolio donde estén — y ese perfil rara vez se revisa una vez que se elige.
Sus opciones reales
- Revisar el perfil de riesgo del fondo actual. Un portafolio muy conservador puede estar rindiendo menos de lo que su horizonte de tiempo permitiría.
- Evaluar un retiro parcial, si tiene una necesidad de vivienda o educación que califique — pero siempre como decisión planeada, no como salida de emergencia.
- Dejarlas crecer dentro de una estrategia más amplia, considerando las cesantías como una pieza más de su plan patrimonial, no como un fondo aislado.
El error más común
El error más frecuente no es elegir mal el fondo — es no revisarlo nunca. Una cesantía olvidada durante diez años en un perfil que no corresponde a su situación puede representar una diferencia significativa de capital acumulado.
Cómo lo vemos en Acción Financiera
Dentro de su Plan Integral, revisamos sus cesantías como una pieza más de su estrategia — no aisladas, sino conectadas con su pensión, sus inversiones y sus metas de mediano plazo.
¿Sabe si el fondo donde están sus cesantías es el adecuado para usted?
Lo revisamos juntos, sin costo.
Agendar una reuniónEste artículo tiene fines educativos y generales — no constituye asesoría financiera, tributaria o legal personalizada. Su situación específica debe revisarse con un planificador certificado y, para temas tributarios, con su contador.